· Pistis Sophía · Libro I · Caps. I al X ·

 

                                                             · Pistis Sophía ·

          · Los Libros del Salvador sobre la Fe Sabiduría ·

  ·Las Enseñanzas de Jesús Cristo tras la Resurrección ·

                                                                         

· Capítulo 1 · 

Jesús había instruido hasta entonces a sus discípulos solo hasta las regiones del Primer Misterio

Y sucedió, cuando Jesús resucitó de entre los muertos, que pasó once años dialogando con sus discípulos e instruyéndoles sólo hasta las regiones del Primer Mandamiento y hasta las regiones del Primer Misterio, ese que está dentro del velo, dentro del Primer Mandamiento, que es el vigésimo cuarto misterio afuera y abajo, esos [veinticuatro] que están en el Segundo Espacio del Primer Misterio, el cual es antes de todos los misterios, el Padre en forma de paloma.

Lo que el Primer Misterio envuelve 

Y Jesús dijo a sus discípulos: <<He venido de ese Primer Misterio, que es el úlltimo Misterio, que es el Misterio Vigésimo Cuarto>>. Y sus discípulos no sabían ni entendían que existiera nada dentro de ese Misterio; sino que pensaban, de ese Misterio, que era la cabeza del Universo  y la cabeza de todo lo que existe; y pensaron [de ese Misterio] que era el final de todos los fines, porque Jesús les había dicho, en relación con ese Misterio, que [éste] envolvía al Primer Mandamiento y a las Cinco Marcas [Impresiones] y a la Gran Luz y a los Cinco Auxiliares y a todo el Tesoro de la Luz.


Las Regiones del Gran Invisible 

Y por otra parte Jesús no había hablado a sus discípulos de la total expansión de todas las regiones del Gran Invisible y de los triples poderes y de los veinticuatro invisibles, y de todas sus regiones y sus Aeones y sus órdenes, ni de como [éstos] se  extienden –ésos que son emanaciones del Gran Invisible-y de sus ingenerados y sus autogenerados y sus generados y sus dadores de Luz y sus impares y sus regidores y sus autoridades y sus señores y sus arcángeles y sus ángeles y sus decanos y sus servidores y todas las casas de sus esferas y todos los órdenes de cada uno de ellos. 


El Tesoro de la Luz 

Y Jesús no había dicho a sus discípulos de la total expansión de las emanaciones del Tesoro, ni de sus órdenes, cómo están extendidas; ni les dijo de sus Salvadores, de acuerdo con la orden de cada uno de ellos, cómo eran; ni les dijo qué guardia está a cada [puerta] del Tesoro de la Luz; ni les dijo de la región del Salvador Gemelo quien es el Hijo del Hijo; ni les dijo las regiones de los Tres Améns, en qué regiones están ellos expandidos; ni les dijo en qué región los Cinco Árboles están expandidos; ni de los Siete Améns, que son las siete Voces, cuál es su región y cómo están expandidas. 


El Mundo Luz

Y Jesús no había dicho a sus discípulos de qué tipo son los cinco Auxiliares ni a qué región son traídos; ni tampoco les dijo cómo la Gran Luz se ha expandido a sí misma, ni a qué región ha sido llevada; tampoco les dijo de las cinco Impresiones, ni del Primer Mandamiento, a qué región han sido llevadas. Sino que había disertado con ellos en términos generales, enseñándoles que ellos existen, pero no les dijo entonces de su expansión y del orden de sus regiones,  cómo son ellas. Por esta causa no sabían que había también otras regiones dentro de ese misterio.·

Y Él no había dicho a sus discípulos: «Salí de tal y tales regiones hasta entrar en ese Misterio y hasta que hube de salir de él», sino que al enseñarles les dijo: «He venido de ese misterio». Por esta causa entonces ellos pensaron de este misterio que era el fin de los fines, y que era la cabeza del Universo y que era la Plenitud total. Pues Jesús había dicho a sus discípulos: «Ese Misterio envuelve al Universo del que os he hablado desde el día en que me reuní con vosotros hasta este día». Por esta causa entonces los discípulos pensaron entonces que nada había dentro de ese Misterio.

 

· Capítulo 2 · 

Jesús y sus discípulos se sientan en el Monte de los Olivos 

Sucedió entonces, cuando los discípulos se sentaron juntos en el Monte de los Olivos, hablando de estas palabras y regocijándose con gran gozo y alborozándose sumamente y diciéndose unos a otros: "Benditos somos antes que todos los hombres de la Tierra porque el Salvador nos ha revelado esto y hemos recibido la Plenitud y la Total Realización", --eso decían unos a otros, mientras Jesús se sentaba un poco alejado de ellos. 

Un gran Poder de Luz descendió sobre Jesús 

Y sucedió entonces, en el decimoquinto día de la luna en el mes de Tybi, que es el día en el que la luna está llena, en ese día entonces, cuando el sol había venido  en su andadura, que llegó tras Él una gran Poder de Luz brillando extraordinariamente  y no había medida para esa Luz unida con él. Pues salió de la Luz de Luces, y salió del Último Misterio, el cual  es el Vigésimo Cuarto Misterio de adentro y afuera -- ésos que están en las órdenes del segundo espacio del Primer Misterio. Y el Poder de Luz descendió sobre Jesús y lo envolvió por completo, mientras se encontraba sentado alejado de sus discípulos, y Él brilló extraordinariamente, y no había medida para la luz que estaba sobre Él.

Lo envolvió por completo 

Y sus discípulos no vieron a Jesús debido a la gran luz dentro de la cual se encontraba o que le rodeaba; pues sus ojos se cegaron debido a la gran luz en la que Él estaba.  Ellos vieron solamente la luz, que lanzaba muchos rayos de luz. Y los rayos de luz no eran semejantes entre sí sino que la luz era de diversas naturaleza y clases, desde abajo hasta arriba, un rayo más excelente que el otro, […] en una gran e inconmensurable gloria de luz; se extendía desde debajo de la tierra hasta el cielo. --Y cuando los discípulos vieron esa luz,  sintieron gran temor y agitación.

 

· Capítulo 3 · 

 Jesús ascendió a los cielos 

Sucedió entonces, cuando el Poder de Luz descendió sobre Jesús, que gradualmente lo envolvió por completo. Entonces Jesús ascendió o se elevó a las alturas, brillando extraordinariamente en una luz inconmensurable. Y los discípulos lo miraban y ninguno de ellos habló,  hasta tanto que Él llegó al Cielo, sino que todos guardaron profundo silencio. Esto aconteció en el decimoquinto día de la luna, en el día en el cual está llena en el mes de Tybi.


 La confusión de los poderes y el gran terremoto 

Sucedió entonces, cuando Jesús alcanzó el Cielo, tres horas después, que todos los poderes del Cielo sintieron agitación y se pusieron en movimiento unos contra otros; ellos y todos los Aeones y todas sus regiones y todas sus órdenes y la tierra entera se agitó, y todos aquellos que la habitaban. Y todos los hombres del mundo sintieron agitación, y también los discípulos y todos pensaron: "¡Quizá el mundo será arrollado!". 

Y todos los poderes en los Cielos no cesaron en su agitación, ellos y todo el mundo, y se pusieron en movimiento unos contra otros, desde la tercera hora del decimoquinto día de la luna de Tybi, hasta la novena hora de la mañana. Y todos los ángeles y sus arcángeles, y todas las poderes de lo alto, alabaron a los interiores de los interiores, para que todo el mundo oyera sus voces, sin cesar hasta la novena hora de la mañana.

 

· Capítulo 4 · 

Mas los discípulos se sentaron juntos con temor y estaban sumamente perturbados y sobrecogidos por el gran terremoto que había sucedido, y juntos se lamentaban diciendo: "¿Qué sucederá ahora entonces? ¿Quizá el Salvador destruirá todas las regiones?" Diciendo así, juntos se lamentaban vertiendo lágrimas. 

Jesús descendió de nuevo 

Mientras decían esto y juntos se lamentaban con lágrimas, entonces, en la novena hora de la mañana, los cielos se abrieron y vieron a Jesús descender, resplandeciendo extraordinariamente y que no existía medida para la luz en la que estaba. Pues resplandeció más [radiantemente ] que en la hora en que ascendió a los Cielos, de modo que los hombres del mundo no pudieran describir la luz que había en Él, y despidió rayos de luz en gran abundancia, y no existía medida para sus rayos, y su luz no era igual en su totalidad, sino que era de diversas clases y de diversos tipos, algunos [rayos] más sobresalientes que otros […]; y todos ellos  eran Luz Pura en cada parte al mismo tiempo. 

La naturaleza de Su Gloria 

Era de triple clase, y cada una [clase] era más excelente que la otra […] La segunda, que estaba en medio, era más excelente que la primera que estaba abajo, y la tercera, que estaba encima de todas ellas, era más excelente que las dos que estaban debajo. Y la primera gloria, que fue colocada debajo de todas las demás, era como la luz que había descendido sobre Jesús antes de su ascensión a los Cielos, y era tanto como ella por su luz. Y las tres formas de luz eran de diversos clases y de diversas tipos, una más excelente que la otra […]

 

· Capítulo 5 · 

Jesús se les dirige 

Y sucedió entonces, cuando los discípulos vieron esto, que se atemorizaron sobremanera, y estaban perturbados. Entonces Jesús, el compasivo y misericordioso, cuando vio a sus discípulos que estaban tan perturbados, les habló diciéndoles: "Tened valor. Soy yo, no tengáis miedo". 


 

· Capítulo 6 · 

Y sucedió entonces, cuando los discípulos oyeron estas palabras, que dijeron: "Señor, si eres tú, recoge tu luz de gloria en ti mismo para que podamos resistirla; de lo contrario nuestros ojos están cegados y estamos perturbados y todo el mundo también está perturbado a causa de la gran luz que hay en ti ".

Él [Jesús] atrajo su luz hacia sí mismo 

Entonces Jesús atrajo hacia sí mismo la gloria de su luz, y cuando esto sucedió, todos los discípulos se llenaron de valor, encaminaron sus pasos hacia Jesús, se prosternaron todos juntos, lo adoraron, regocijándose con gran júbilo, y le dijeron: "Rabí, ¿a dónde has ido o cuál fue el servicio por el que te has ido? ¿por qué motivo hubo todas estas confusiones y todos los temblores que han tenido lugar?" 


         Él [Jesús] promete decirles [a sus discípulos] todas las cosas

Entonces Jesús, el Misericordioso, les dijo así: "Regocijaos y alegraos desde esta hora,  porque he ido a las regiones de las que he venido. Desde hoy en adelante os hablaré claramente, desde el principio de la verdad hasta su final; y os hablaré cara a cara, sin alegorías [Jn 16,25]. Desde esta hora en adelante no os ocultaré nada del [misterio] de lo Alto y de aquella región de la Verdad. Porque me ha sido dada facultad por el Inefable y por el Primer Misterio de todos los misterios, para hablar con vosotros, desde el Principio hasta la Plenitud [Pleroma], desde dentro hacia fuera y desde fuera hacia dentro. Escuchad, pues, que puedo deciros todas las cosas". 

"Sucedió, estando sentado un poco alejado de vosotros en el Monte de los Olivos, meditando en las responsabilidades del servicio para el que fui enviado, el cual ya estaba consumado, y que el Último misterio, que es el Vigésimo cuarto Misterio de dentro hacia fuera [desde los interiores hacia los exteriores];-- ésos que están en el segundo espacio del Primer Misterio, en los órdenes de ese espacio,-- aún no me habían enviado mi Vestidura. Aconteció, por tanto, cuando comprendí las responsabilidades del servicio para el que vine, estaba consumado, y que  ese Misterio no me había enviado aún mi Vestidura, la cual había dejado atrás en él hasta que su tiempo fuese concluido, meditando entonces en esto, me senté en el Monte de los Olivos un poco alejado de vosotros".

 

· Capítulo 7 · 

Cómo la Vestidura de luz le fue enviada [a Jesús] 

"Y sucedió cuando el sol salió por el oriente que, entonces, a través del Primer Misterio el cual existió desde el Principio, y a causa del cual el universo ha surgido, y fuera del cual también yo mismo ahora vengo, --  ahora y no antes de la hora de mi crucifixión, --sucedió, que a través del mandato de ese Misterio mi Vestidura de Luz me fue enviada, la cual se me había concedido desde el principio y que había dejado atrás en el último misterio, que es el Vigésimo Cuarto Misterio de dentro hacia fuera–, ésos que están en los órdenes del segundo espacio del Primer Misterio. Esa vestidura la dejé entonces atrás en el último misterio, hasta el tiempo que debería ser consumado para poder usarla, y empezara a hablar con la raza humana y revelarles desde el principio de la Verdad hasta su final, y hablar con ellos desde los interiores de los interiores hasta los exteriores de los exteriores y desde los exteriores de los exteriores hasta los interiores de los interiores. Regocijaos por consiguiente y alegraos y regocijaos más y más en sumo grado,  porque se os ha concedido que hable primero con vosotros desde el principio de la Verdad hasta su final". 

De las almas de los discípulos y su encarnación 

"Por esta razón os he elegido en verdad desde el principio por medio del Primer Misterio. Regocijaos y alegraos, porque cuando vine al mundo, traje conmigo desde el principio Doce Potestades, tal como os lo he dicho desde el principio, las cuales he tomado de los Doce Salvadores del Tesoro de la Luz, de acuerdo al mandato del Primer Misterio. Estas entonces las vertí en la matriz de vuestras madres, cuando vine al mundo y son aquellas las que están en vuestros cuerpos en este día. Pues estas Potestades os han sido dadas a vosotros ante el mundo entero, porque sois quienes salvaréis al mundo entero, y podréis soportar las amenazas de los gobernantes de la tierra y los sufrimientos del mundo y sus peligros y todas sus persecuciones, que los gobernantes de lo alto acarrearán sobre vosotros. Muchas veces os he dicho que he traído hacia vosotros la fuerza de los Doce Salvadores que se encuentran en el Tesoro de la Luz. Por tal motivo, os he dicho verdaderamente desde el principio, que no sois de este mundo. Yo tampoco lo soy, pues todos los hombres que están en este mundo tomado sus almas [de la fuerza] de los regidores de los Aeones. Pero la fuerza que está en vosotros, proviene de mí; vuestras almas pertenecen a lo Alto. He traído Doce Potestades de los Doce Salvadores del Tesoro de la Luz, tomados de la parte de mi Potestad que primero recibí. Y cuando me dispuse para el mundo, llegué en medio de los regidores de la esfera y asumí la apariencia de Gabriel, el Ángel de los Aeones; y los  de los Aeones no me reconocieron, pues creyeron que yo era el Ángel Gabriel". 

De la encarnación de Juan, el Bautista 

"Y sucedió entonces, cuando llegué en medio de los Regidores de los Aeones, que miré hacia abajo sobre el mundo de la humanidad por orden del Primer Misterio. Encontré a Elisabet, la madre de Juan el Bautista, antes de haberlo concebido, y sembré en ella una fuerza que había recibido del IAO menor, el Digno, que está en la Medianía, Aquél que tiene el poder de proclamar antes que yo y preparar mi camino, y bautizar con el agua del perdón de los pecados. Esa fuerza, por consiguiente, está en el cuerpo de Juan". 

 Aquel Juan fue Elías en un anterior nacimiento 

"Además, en lugar del espíritu del regidor a quien  él había designado recibir, encontré el espíritu del Profeta Elías en los Aeones de la esfera y lo tomé de allí, y su espíritu trayéndolo a la Virgen de luz, y ella lo entregó a sus receptores; ellos lo condujeron a la esfera de los regidores y lo vertieron en la matriz  de Elisabet. De esta manera el poder del I A O menor, el cual está en la Medianía, y el espíritu del Profeta Elías, fueron ligados al cuerpo de Juan el Bautista. Por este motivo vosotros dudasteis en otro tiempo, cuando os dije: «Juan dijo: Yo no soy el Cristo», y vosotros me dijisteis: "Está escrito en la Escritura: «Cuando venga el Cristo, Elías vendrá antes que Él y preparará su camino»". Sin embargo, cuando me decíais esto, yo os contestaba: «Elías verdaderamente ha venido y preparado todas las cosas tal como está escrito, y ellos han hecho para Él lo que deberían». Y cuando comprendí que vosotros no habíais entendido aquello que os hablé relacionado con el espíritu de Elías que está ligado a Juan el Bautista, os contesté abiertamente y cara a cara": «Si queréis aceptar a Juan el Bautista: Él es Elías de quien os he dicho que vendría».

 

· Capítulo 8 · 

  De su propia encarnación [de Jesús] a través de María 

Y Jesús continuó de nuevo su plática diciendo: "Aconteció entonces después de eso, que al mandato del Primer Misterio, miré hacia abajo, sobre el mundo de la humanidad, y encontré a María, quien es llamada ‘mi madre’ de acuerdo al cuerpo de la materia. Hablé con ella como Gabriel, y cuando ella volvió de lo alto hacia mí, le vertí de allí la primera fuerza que había recibido de Barbelos,-- que es el cuerpo que he llevado en lo alto. Y en vez del espíritu, vertí en ella la fuerza que he recibido del Gran Sabaoth, el Digno, que está en la región de la Derecha.  

Y las Doce Potestades de los Doce Salvadores del Tesoro de la Luz, que yo había recibido de los Doce Ministros de En Medio, las vertí en la Esfera de los Regidores. Y los Decanos de los Regidores, y sus servidores, creyeron que ellos eran los espíritus de los regidores; y los servidores los trajeron y los ligaron a los cuerpos de vuestras madres. Y cuando vuestra hora llegó, nacisteis en el mundo sin espíritu de regidores. Y recibisteis vuestra parte de la fuerza, que el último auxiliar había inhalado hacia la mezcla, esa [fuerza] que está fundida con todos los invisibles y todos los regidores y todos los Aeones,-- en una palabra, el que está combinado con el mundo de destrucción, que es la Mezcla. Esta [fuerza], que desde el principio yo resalté en mí mismo, la he vertido en el Primer Mandamiento y el Primer Mandamiento vertió una parte de ésta en la Gran Luz, y la Gran Luz vertió una parte de aquélla que había percibido, en los cinco auxiliares, y el último auxiliar tomó una parte de aquélla que recibió, y la vertió en la Mezcla. Y [esta parte] está en todos los que están en la Mezcla, tal como os lo acabo de decir". Jesús dijo entonces esto a sus discípulos en el Monte de los Olivos.

Ellos [los discípulos] deberían regocijarse pues el tiempo  de su investidura [de Jesús] había llegado. 

Jesús continuó de nuevo su disertación con sus discípulos [y dijo]: "Regocijaos y alegraos y agregad gozo a vuestro gozo, porque ha llegado la hora de que use mi Vestidura, la cual ha sido preparada para mí desde el principio, y que dejé atrás en el Último Misterio hasta el tiempo de su terminación. Ahora, en la hora de su consumación, es el momento en que seré ordenado por el Primer Misterio, para hablar con vosotros desde el principio de la Verdad hasta su final, y desde los interiores de los interiores [hasta los exteriores de los exteriores], para que el mundo sea salvado por vosotros. Regocijaos entonces y alegraos, porque sois bendecidos ante todos los hombres de la tierra. Sois vosotros quienes salvareis al mundo".

 

· Capítulo 9 · 

Sucedió entonces,  cuando Jesús había concluido de decir estas palabras a sus discípulos, que continuó de nuevo  con su exposición y les dijo: "He aquí, que me he puesto mi Vestidura y  toda autoridad me ha sido dada a través del Primer Misterio. Esperad un poco y os diré el misterio y la plenitud del universo [Pleroma]; y no ocultaré nada a vosotros a partir de esta hora, sino que os perfeccionaré completamente en toda plenitud y en toda perfección y en todos los misterios que son la perfección de todas las perfecciones y la plenitud de todas las plenitudes y la Gnosis de todas las Gnosis, --esa que están en mi Vestidura. Yo os diré todos los misterios desde los exteriores de los exteriores hasta los interiores de los interiores. Pero escuchadme que puedo deciros todas las cosas que me han sucedido".  


 · Capítulo 10 · 

 El misterio de las cinco palabras en la vestidura

"Y sucedió entonces,  cuando el sol había salido por el oriente, que una gran fuerza de luz descendió, en la cual estaba mi Vestidura, que había dejado atrás en el vigésimo cuarto misterio, tal como yo os lo había dicho. Y encontré un misterio en mi Vestidura, escrito en cinco palabras provenientes de lo alto: zama zama ozza rachama ozai,-- cuya interpretación es ésta": 

La interpretación de ello 

"Oh! Misterio que no tiene par en el mundo, por cuya causa el universo ha surgido -ésta es la total salida y la ascensión total que ha emanado todas las emanaciones y todo lo que está en ellas, y por cuya razón todos los misterios han surgido.-- ‘ Ven aquí a nosotros, porque somos tus compañeros. Todos estamos contigo; somos uno y el mismo. Tú eres el Primer Misterio que existió desde el principio en el Inefable, antes de aparecer; y el nombre de ello somos todos nosotros. Ahora por lo tanto, venimos a encontrarte en el último límite, el cual es también el último misterio desde adentro; él mismo es una parte de nosotros. Ahora, por lo tanto, te hemos enviado la Vestidura que te pertenece desde el principio,  que has dejado atrás en el último límite, el cual es también el último misterio desde adentro, hasta que su tiempo sea consumado, de acuerdo con el mandamiento del Primer Misterio. He aquí, su tiempo se ha cumplido; póntela". 

Las Tres Vestiduras de Luz 

"Ven a nosotros, para acercarnos a ti y vestirte con el Primer Misterio y toda su Gloria, por mandato de él mismo, en el que el Primer Misterio nos lo ha concedido, consistente en dos vestiduras para vestirte con ellas, además de aquélla que te hemos enviado porque eres digno de ellas, ya que eres anterior a nosotros, y existías antes que nosotros. Por esta causa, por tanto, el Primer Misterio te ha enviado a través de nosotros el misterio de toda su gloria, consistente en dos vestiduras". 


La Primera Vestidura 

"En la primera está la gloria entera de todos los nombres de todos los misterios y todas las emanaciones de los órdenes de los espacios del Inefable". 


La Segunda Vestidura 

"Y en la segunda vestidura está la gloria entera del nombre de todos los misterios y de todas las emanaciones que están en las órdenes de los dos espacios del Primer Misterio". 


La Tercera Vestidura 

"Y en esta tercera vestidura, que recientemente te enviamos, está la gloria del nombre del Misterio del Revelador, que es el Primer Mandamiento y del Misterio de las Cinco Impresiones y del Misterio del Gran Enviado del Inefable, que es la Gran Luz, y del Misterio de los Cinco Guías que son los Cinco Auxiliares. Hay más en esta vestidura, la gloria del nombre del Misterio de todas las órdenes de las emanaciones del Tesoro de la Luz y de sus Salvadores y del Misterio de las órdenes de las órdenes, que son los Siete Améns y las Siete Voces y los Cinco Árboles y los Tres Améns y el Salvador Gemelo que es el Hijo del Hijo, y del Misterio de los Nueve Guardias de las tres puertas del Tesoro de la Luz. Hay más aún allí, la gloria entera del nombre de todos aquellos que están en la derecha y de todos aquellos que están en medio. Y más aún, hay allí dentro, la gloria eterna del Gran Invisible que es el Gran Antecesor y el misterio de los tres poderes triples y el misterio de su región total y el misterio de todos sus Invisibles y de todos aquellos que están en el Decimotercero Aeón y el nombre de los Doce Aeones y de todos sus regidores y de todos sus arcángeles y todos sus ángeles y de todo aquellos que están en los doce Aeones y el misterio total del nombre de todos aquellos que están en el Destino y en todos los cielos y el misterio completo del nombre de todos aquellos que están en la esfera y de sus firmamentos y de todos los que están en ellos y de todas sus regiones".* 



 

Traducción de la versión en inglés de los Caps. I al X del "Libro Primero" de "Pistis Sophia" , de G.R.S. Mead, 1921, cotejada con la edición del mismo autor de 1896, realizada por: Hesykhios Elpizein, julio 2012. Texto bajo una Licencia de Creative Commons CC-BY-ND 3.0/es  

 


 H.T Elpizein 

Referencia: 

T ElpizeinHesykhios, Escritos del Cristianismo Primitivo, Pistis Sophía · Libro Primero · Caps. I al X, marzo 2013 <http://escritosdelcristianismoprimitivo.com/Pistis-Sophia/>